- La UNE 0086:2025 introduce por primera vez la medición del consumo de agua en los sistemas de inteligencia artificial, junto al análisis de su impacto energético y de carbono.
- La nueva especificación de AENOR refuerza la sostenibilidad digital del sector del agua al permitir cuantificar los recursos hídricos asociados a la inteligencia artificial y la gestión inteligente.
La Asociación Española de Normalización (UNE) ha publicado la Especificación UNE 0086:2025, un documento pionero que establece un marco común para cuantificar el impacto ambiental de los sistemas de inteligencia artificial (IA). Por primera vez, una norma española incluye la medición del consumo de agua como parámetro esencial junto al consumo energético, la huella de carbono y el rendimiento de los modelos y algoritmos que conforman estas tecnologías.
El texto, disponible a través de la de AENOR, ha sido elaborado por el Comité Técnico de Normalización CTN-UNE 71 “Tecnologías Habilitadoras Digitales”, en colaboración con la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, en el marco del Programa Nacional de Algoritmos Verdes (PNAV), y con la participación de expertos de empresas tecnológicas y centros de investigación.
Con el objetivo de establecer una metodología común para medir el impacto ambiental de los sistemas de IA a lo largo de su ciclo de vida, con especial atención a los modelos generativos y grandes modelos de lenguaje dada su elevada demanda computacional, esta iniciativa, integrada en la Estrategia de Inteligencia Artificial 2024, forma parte del compromiso del Gobierno de España y de UNE por promover una IA ética, transparente y alineada con los objetivos de sostenibilidad.
Una norma que integra energía, carbono y agua en la sostenibilidad digital
La UNE 0086:2025 define directrices detalladas para medir los cuatro pilares del impacto ambiental de la IA: energía, carbono, agua y rendimiento. Se aplica específicamente a los sistemas basados en aprendizaje automático y aprendizaje profundo, incluyendo modelos generativos y redes neuronales, por ser los que más consumo y emisiones generan.
La UNE 0086:2025 define directrices detalladas para medir los cuatro pilares del impacto ambiental de la IA: energía, carbono, agua y rendimiento
El documento toma como referencia normas internacionales como la ISO/IEC 5338:2023, sobre el ciclo de vida de los sistemas de IA, y las series UNE-EN 50600-4-2:2016/A1:2019, dedicadas a la eficiencia de los centros de datos, incluyendo la parte 4-9 sobre la eficacia en la utilización del agua. De este modo, la nueva especificación española se alinea con el movimiento internacional hacia una inteligencia artificial sostenible, junto con los desarrollos en curso en CEN-CENELEC y la iniciativa francesa AFNOR SPEC 2314 sobre “IA frugal”.
La norma subraya además la necesidad de evaluar los impactos medioambientales de los sistemas de IA de forma complementaria a otras normas que regulan el hardware, la fabricación o las instalaciones donde se ejecutan los algoritmos, ofreciendo así una visión más completa y realista del impacto ambiental de la tecnología.
Implicaciones para el sector del agua y la digitalización
Aunque dirigida inicialmente al ámbito tecnológico, la UNE 0086 tiene un impacto directo en el sector del agua, cada vez más dependiente de sistemas digitales avanzados. La inclusión del consumo hídrico como indicador permitirá evaluar la huella de agua de la infraestructura digital que soporta los servicios inteligentes de gestión del ciclo urbano, tratamiento y reutilización.
Aunque dirigida inicialmente al ámbito tecnológico, la UNE 0086 tiene un impacto directo en el sector del agua, cada vez más dependiente de sistemas digitales avanzados
La inteligencia artificial ya forma parte del presente del sector hídrico. En los últimos años, se ha consolidado como una herramienta clave para optimizar la predicción de la demanda, detectar fugas y mejorar la eficiencia energética de las infraestructuras. Según datos de Minsait, el 67 % del sector del agua ya utiliza la IA para reducir fugas y optimizar infraestructuras, lo que evidencia el grado de madurez tecnológica alcanzado.
A ello se suman avances en el ámbito del tratamiento y la reutilización del agua, donde la aplicación de modelos predictivos basados en IA permite mejorar la eficiencia operativa y reducir costes. En paralelo, la expansión de plataformas de digitalización y smart metering ha reforzado el uso de algoritmos para la gestión inteligente de activos y el mantenimiento predictivo.
La UNE 0086:2025 aporta ahora un marco que permite integrar todas estas aplicaciones bajo un mismo enfoque de sostenibilidad, incorporando métricas que cuantifican el consumo de agua de los sistemas digitales y su eficiencia ambiental. Con ello, los operadores, ingenierías y entidades públicas disponen de una herramienta para medir con mayor precisión los recursos hídricos asociados a la digitalización y avanzar hacia modelos de gestión más responsables.
Con la publicación de esta norma, España se sitúa a la vanguardia europea en la definición de estándares para una inteligencia artificial ambientalmente responsable. La UNE 0086:2025 refuerza la transparencia y la comparabilidad de datos, y consolida el compromiso del sector del agua con una digitalización sostenible en la que energía, carbono y agua se gestionan de forma integrada dentro de una misma estrategia de eficiencia y gobernanza ambiental.
Publicado originalmente por: https://www.iagua.es/noticias/redaccion-iagua/norma-une-0086-mide-primera-vez-consumo-agua-sistemas-inteligencia